Un investigador usa IA de Google para entender por qué ciertos fármacos para el hígado solo funcionan en algunos pacientes
Filippo Menolascina emplea Co-Scientist, una herramienta de inteligencia artificial de DeepMind, para identificar nuevos tratamientos contra enfermedades hepáticas y explicar la eficacia variable de medicamentos existentes.
Filippo Menolascina emplea Co-Scientist, una herramienta de IA de Google DeepMind que diseña experimentos y analiza datos biológicos, para identificar nuevos tratamientos contra enfermedades del hígado y entender por qué fármacos actuales solo benefician a ciertos pacientes, analizando patrones en datos experimentales que serían difíciles de detectar manualmente.

Filippo Menolascina, investigador especializado en enfermedades del hígado, está utilizando Co-Scientist (una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por Google DeepMind que ayuda a científicos a diseñar experimentos y analizar datos biológicos complejos) para acelerar el descubrimiento de nuevos tratamientos. Según informó Google DeepMind en su blog oficial, el objetivo es doble: encontrar terapias más efectivas y comprender por qué ciertos fármacos actuales solo benefician a una parte de los pacientes.
Las enfermedades hepáticas representan un desafío clínico importante porque la respuesta a los tratamientos varía enormemente entre personas. Un medicamento que funciona para un paciente puede no tener efecto en otro con síntomas similares, y hasta ahora los mecanismos detrás de esta variabilidad no se comprenden del todo. Co-Scientist permite analizar grandes cantidades de datos experimentales y proponer hipótesis sobre qué factores biológicos influyen en la respuesta a cada fármaco.
La herramienta actúa como un asistente inteligente que sugiere qué experimentos realizar a continuación, interpreta resultados y detecta patrones que serían difíciles de identificar manualmente. Esto reduce el tiempo necesario para validar nuevas moléculas terapéuticas y, en teoría, permite personalizar tratamientos según el perfil biológico de cada paciente. DeepMind no ha especificado cuántos candidatos a fármaco se han identificado hasta ahora ni cuándo podrían llegar a ensayos clínicos.
El uso de IA en investigación biomédica no es nuevo (AlphaFold, también de DeepMind, ya revolucionó la predicción de estructuras de proteínas), pero aplicaciones como Co-Scientist amplían el alcance: ya no solo predicen estructuras moleculares, sino que guían el proceso completo de investigación experimental. Menolascina forma parte de un grupo creciente de científicos que integran estas herramientas en laboratorios académicos, aunque la mayoría de proyectos aún están en fases tempranas.
Google DeepMind no ha hecho pública la disponibilidad general de Co-Scientist ni ha detallado si otros equipos de investigación fuera de colaboraciones establecidas pueden acceder a la plataforma. El anuncio forma parte de una serie de casos de uso que la compañía publica para mostrar aplicaciones prácticas de sus modelos de IA en ciencia, más allá de los usos comerciales o de consumo masivo.


