Spotify marca los perfiles de artistas generados por IA y excluye su música de las recomendaciones
La plataforma introduce etiquetas especiales para distinguir identidades musicales creadas enteramente por inteligencia artificial y las aparta de sus listas y algoritmos.

Spotify acaba de anunciar una nueva política para gestionar la música creada por identidades artificiales: a partir de ahora, los perfiles de artista que representen «personas de IA» (es decir, identidades musicales generadas completamente por inteligencia artificial, sin un músico humano detrás) llevarán una etiqueta especial que los identificará como tales. Además, su música quedará fuera de las recomendaciones editoriales, algorítmicas y personalizadas de la plataforma por defecto.
La medida responde a la creciente presencia de música generada por IA en plataformas de streaming, donde algunos creadores suben canciones producidas íntegramente por modelos de IA (sistemas entrenados para componer melodías, letras y hasta voces sintéticas). Según informó TechCrunch, Spotify quiere evitar que este tipo de contenido se mezcle con el de artistas humanos en sus listas de reproducción curadas y en el feed de Descubrimiento Semanal (una función que sugiere canciones nuevas según los gustos de cada usuario).
La etiqueta «AI Persona» aparecerá de forma visible en el perfil del artista, permitiendo a los oyentes saber desde el primer momento que no están escuchando a una persona real. Spotify no ha detallado aún cómo verificará qué perfiles deben llevar esta marca, ni si habrá un sistema de autoetiquetado o moderación interna, pero la compañía asegura que la decisión busca mantener la transparencia y proteger el espacio de los músicos humanos.
Esto no significa que la música generada por IA vaya a desaparecer de Spotify: los usuarios aún podrán buscarla, reproducirla y seguir a estos perfiles si lo desean. Lo que cambia es que la plataforma dejará de promocionarla activamente, lo que en la práctica reduce drásticamente su visibilidad. Para muchos artistas emergentes, aparecer en una playlist editorial o en el algoritmo de recomendaciones es la única forma de conseguir oyentes, así que esta exclusión supone un golpe importante para quienes apuestan por crear música sin participación humana.
La decisión de Spotify llega en un momento en que el debate sobre la IA en la industria musical está en pleno apogeo. Mientras algunos defienden que estas herramientas democratizan la creación musical, sellos discográficos y asociaciones de artistas llevan meses presionando a las plataformas para que establezcan barreras claras entre contenido humano y sintético. Esta política parece ser el primer paso de Spotify en esa dirección, aunque quedan muchas preguntas abiertas sobre cómo se aplicará en la práctica.


