SpaceX mantendrá las turbinas ilegales de xAI durante al menos un año más
La compañía de Elon Musk construye una nueva planta energética para los centros de datos de su startup de inteligencia artificial, pero no retirará las instalaciones no autorizadas hasta 2027.

SpaceX no eliminará las turbinas de generación eléctrica instaladas sin permisos para alimentar los centros de datos de xAI (la startup de inteligencia artificial de Elon Musk) hasta dentro de muchos meses, según informó TechCrunch. La compañía espacial está construyendo una nueva planta de energía específica para Colossus, el superordenador que xAI utiliza para entrenar sus modelos de IA, pero las instalaciones actuales —que operan sin las autorizaciones ambientales requeridas— seguirán funcionando mientras tanto.
El caso subraya el choque entre la urgencia de la industria tecnológica por expandir su infraestructura de IA y los procesos regulatorios locales. Los centros de datos modernos que entrenan modelos de gran tamaño consumen cantidades masivas de electricidad —Colossus llegó a requerir más energía que ciudades medianas—, lo que ha llevado a varias empresas a buscar soluciones propias de generación energética para no depender de las redes públicas.
Las turbinas en cuestión fueron instaladas rápidamente para poner en marcha Colossus sin esperar la aprobación de las autoridades locales, una decisión que generó quejas de residentes y organizaciones ambientales. SpaceX, que gestiona la infraestructura física para xAI, argumentó en su momento que la urgencia del proyecto justificaba la instalación provisional, aunque ahora se ha comprometido a reemplazarlas por una planta permanente debidamente autorizada.
Mientras la nueva instalación energética se construye, las turbinas actuales seguirán operando durante al menos doce meses más. Esto significa que xAI continuará entrenando sus modelos —como Grok, su chatbot conversacional similar a ChatGPT— con energía generada por equipos que técnicamente no deberían estar allí. El episodio refleja cómo la carrera por la IA está forzando a las empresas tecnológicas a tomar atajos infraestructurales que luego deben regularizar a posteriori.
No es la primera vez que proyectos vinculados a Musk chocan con regulaciones locales por priorizar la velocidad de ejecución sobre los trámites administrativos. En este caso, la pregunta pendiente es si las autoridades impondrán sanciones por el funcionamiento continuado de las turbinas sin permiso o si aceptarán la promesa de retirada como suficiente.


