Salesforce convierte a Slackbot en un agente de IA completo para competir con Microsoft y Google
La nueva versión del asistente de Slack puede buscar en datos corporativos, redactar documentos y actuar en nombre de los empleados — y ya está disponible sin coste adicional.

Salesforce lanzó esta semana una versión completamente rediseñada de Slackbot, el asistente de su plataforma de mensajería empresarial. Lo que antes era una simple herramienta de notificaciones es ahora un agente de IA (software autónomo capaz de realizar tareas complejas sin supervisión constante) que puede buscar información en sistemas corporativos, redactar documentos y tomar decisiones en nombre de los empleados. La nueva versión, disponible ya para clientes de los planes Business+ y Enterprise+, funciona con Claude (el modelo de lenguaje de Anthropic, la startup de IA fundada por exempleados de OpenAI) y puede acceder a registros de Salesforce, archivos de Google Drive, calendarios y años de conversaciones en Slack.
Según Parker Harris, cofundador de Salesforce y director de tecnología de Slack, la transformación ha sido radical: «El viejo Slackbot era un triciclo, el nuevo es un Porsche». La arquitectura anterior, algorítmica y limitada a recordatorios básicos, ha sido reemplazada por un sistema basado en un LLM (large language model o modelo de lenguaje grande, redes neuronales entrenadas con enormes cantidades de texto para entender y generar lenguaje natural) y un motor de búsqueda robusto. La empresa mantuvo el nombre Slackbot porque «la gente ya sabe qué es», explicó Harris, aunque internamente se trata de un producto completamente nuevo.
Salesforce lleva meses probando el nuevo Slackbot con sus 80.000 empleados, y los resultados han superado expectativas: dos tercios de la plantilla lo ha usado, el 80% de ellos de forma habitual, y la satisfacción alcanza el 96% — la tasa más alta de cualquier función de IA que haya lanzado Slack. Los empleados reportan ahorros de entre dos y veinte horas semanales. La adopción fue mayormente orgánica: en cinco días, los propios trabajadores crearon un documento colaborativo llamado «Los prompts más robables de Slackbot» (un prompt es la instrucción en lenguaje natural que se le da a una IA) que ya acumula más de 250 ideas compartidas. Entre los clientes piloto está Beast Industries, la empresa matriz del youtuber MrBeast, donde algunos empleados afirman ahorrar 90 minutos diarios.
El lanzamiento coloca a Salesforce en competencia directa con Copilot de Microsoft (integrado en Teams y Office 365) y Gemini de Google (el modelo de IA de Google, presente en su suite Workspace). La apuesta de Salesforce es que Slackbot tiene ventaja por su contexto: ya conoce el trabajo de cada usuario sin necesidad de configuración previa, porque vive dentro de la herramienta donde millones de personas ya pasan su jornada laboral. Harris va más allá y describe a Slackbot como un «superagente», un hub central que eventualmente coordinará con otros agentes de IA en la organización — aunque advierte que «aún estamos en el mundo de un solo agente» y que la coordinación real entre múltiples agentes llegará durante 2026.
El nuevo Slackbot está incluido sin coste adicional en los planes Business+ y Enterprise+, y estará disponible para todos los clientes elegibles a finales de febrero (la versión móvil completa llegará el 3 de marzo). Algunas funciones, como la reserva automática de reuniones, llegarán «unas semanas después» del lanzamiento. Salesforce no utilizará datos de clientes para entrenar sus modelos — Harris fue tajante al respecto, argumentando que los LLM «no tienen ningún tipo de seguridad» para proteger información confidencial una vez integrada en el entrenamiento. Además, la empresa planea incorporar otros modelos este año: Gemini de Google está confirmado, y OpenAI sigue siendo una posibilidad. Para Salesforce, acosada durante el último año por dudas de Wall Street sobre si la IA amenaza su negocio, Slackbot representa la apuesta contraria: que los millones de personas que ya usan Slack cada día no son una vulnerabilidad, sino su mayor ventaja.


