Recursive Superintelligence invierte 410 millones de dólares en Amazon para entrenar IA que se programa a sí misma
La startup apuesta por sistemas de inteligencia artificial capaces de mejorarse de forma automática, destinando casi todo su presupuesto a potencia de cálculo en lugar de contratar ingenieros.

Recursive Superintelligence, una startup dedicada al desarrollo de inteligencia artificial avanzada, ha firmado un contrato de 410 millones de dólares con Amazon para acceder a su infraestructura de cálculo en la nube (los servidores y procesadores necesarios para entrenar modelos de IA a gran escala), según informó TechCrunch. El acuerdo es inusualmente grande para una compañía joven y refleja una apuesta radical: construir sistemas de IA que sean capaces de mejorarse a sí mismos sin intervención humana constante.
La filosofía de Recursive se basa en lo que la industria llama "sistemas recursivos": modelos de inteligencia artificial que pueden analizar su propio código, detectar puntos débiles y reescribir partes de sí mismos para funcionar mejor. En teoría, esto permitiría acelerar el desarrollo sin necesidad de contratar grandes equipos de programadores, algo que hasta ahora ha sido una barrera económica para muchas empresas de IA.
Según la compañía, esta estrategia explica por qué destina la mayor parte de su presupuesto directamente a potencia de cálculo (compute, en inglés: el tiempo de uso de procesadores especializados como GPUs y TPUs que permiten entrenar modelos complejos) en lugar de invertir en plantilla o instalaciones. La idea es que el propio sistema de IA automatice tareas que normalmente requieren equipos humanos, desde escribir código hasta optimizar el rendimiento de los modelos.
El modelo de negocio de Recursive plantea preguntas abiertas sobre el futuro del desarrollo de software y el papel de los ingenieros humanos en él. Si los sistemas de IA pueden realmente mejorarse de forma autónoma y eficiente, podrían cambiar radicalmente cómo se construyen productos tecnológicos. Pero también genera incertidumbre sobre control, seguridad y transparencia: ¿cómo se audita un sistema que se reescribe a sí mismo?
Amazon Web Services (AWS), la división de computación en la nube de Amazon, se ha convertido en un socio clave para empresas de IA que necesitan grandes cantidades de potencia de cálculo. Este acuerdo sitúa a Recursive entre las compañías que más recursos destinan a entrenamiento de modelos, al nivel de laboratorios consolidados, aunque aún está por ver si su enfoque de autoaprendizaje cumplirá las expectativas técnicas y comerciales.

