OpenAI cierra una operación de 7.000 millones para que sus empleados vendan acciones
La compañía ha completado una ronda de venta de participaciones que permite a su plantilla obtener liquidez sin necesidad de una salida a bolsa.

OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT (el chatbot de inteligencia artificial que revolucionó el sector en 2022), ha cerrado una operación conocida como «tender offer» (una ronda en la que inversores compran acciones directamente a empleados de la compañía) valorada en 7.000 millones de dólares, según informó TechCrunch AI citando fuentes cercanas a la operación.
Este tipo de operaciones permite a trabajadores que recibieron acciones como parte de su compensación venderlas y obtener dinero en efectivo, algo especialmente valioso en empresas privadas que no cotizan en bolsa y donde las participaciones no pueden venderse libremente. Para OpenAI, que sigue siendo una compañía privada a pesar de su crecimiento explosivo, estos «tender offers» son una forma de retener talento ofreciendo liquidez sin tener que dar el salto al mercado público.
La valoración implícita en esta ronda situaría a OpenAI entre las startups tecnológicas más valiosas del mundo, en línea con valoraciones anteriores que ya superaban los 80.000 millones de dólares. La compañía ha levantado miles de millones en financiación de inversores como Microsoft, que además es su principal socio tecnológico y le proporciona la infraestructura de servidores necesaria para entrenar y ejecutar sus modelos de lenguaje a gran escala (LLMs, sistemas de IA capaces de generar y entender texto de forma similar a un humano).
Pero la noticia llega en un momento delicado para San Francisco, donde tiene su sede OpenAI. Según el artículo original, el mercado inmobiliario de la ciudad atraviesa una nueva crisis, con caídas en los precios de vivienda y oficinas tras el auge del trabajo remoto provocado por la pandemia. El contraste entre la valoración multimillonaria de empresas tecnológicas y la fragilidad del entorno urbano que las rodea refleja las tensiones del ecosistema tecnológico californiano.
OpenAI no ha confirmado oficialmente los detalles de la operación, algo habitual en este tipo de rondas internas que suelen mantenerse en privado hasta que se completan todos los trámites legales.


