Mirendil cierra un acuerdo de más de 100 millones con Google Cloud para desarrollar IA que se mejora a sí misma
La startup apuesta por infraestructura en la nube para entrenar sistemas de inteligencia artificial capaces de evolucionar sin intervención humana y acelerar el descubrimiento científico.

Mirendil, una empresa especializada en inteligencia artificial, ha firmado un acuerdo multianual con Google Cloud valorado en más de 100 millones de dólares, según informó TechCrunch. El objetivo: expandir su capacidad de computación para entrenar y ejecutar sistemas de IA que puedan mejorarse a sí mismos de forma autónoma.
La compañía trabaja en lo que se conoce como "self-improving AI" (sistemas de IA automejorados), una tecnología que aspira a que los modelos aprendan y optimicen su propio funcionamiento sin necesidad de que un humano los reprograme constantemente. Este tipo de sistemas podría acelerar tanto el desarrollo de nuevas herramientas de inteligencia artificial como el avance en investigación científica, permitiendo que las máquinas detecten patrones complejos y generen hipótesis de forma más eficiente.
El acuerdo con Google Cloud permitirá a Mirendil acceder a recursos de computación escalables, especialmente GPUs (procesadores gráficos diseñados para entrenar modelos de IA de forma mucho más rápida que las CPUs tradicionales) y TPUs (chips especializados de Google para cálculos de inteligencia artificial), esenciales para entrenar modelos de gran tamaño que requieren procesar cantidades masivas de datos.
Aunque Mirendil no ha revelado detalles técnicos sobre sus modelos ni ha especificado en qué áreas científicas aplicará esta tecnología, el movimiento refleja la carrera de las startups de IA por asegurar infraestructura de nube suficiente para competir con gigantes como OpenAI, Anthropic o DeepMind. Sin acceso garantizado a servidores potentes, estas empresas no pueden entrenar los sistemas necesarios para mantenerse en el mercado.
Google Cloud, por su parte, refuerza su estrategia de asociarse con startups prometedoras en lugar de limitarse a vender servicios estándar: estos acuerdos de largo plazo aseguran ingresos recurrentes y vincolan a empresas emergentes a su ecosistema tecnológico, dificultando que migren a competidores como AWS (Amazon Web Services, la división de computación en la nube de Amazon) o Azure (la plataforma de nube de Microsoft).


