Meta gasta cientos de millones en servicios de IA de Microsoft
La empresa de Mark Zuckerberg se ha convertido en uno de los mayores clientes corporativos de la división de inteligencia artificial de Microsoft.
Meta está invirtiendo cientos de millones de dólares en servicios de inteligencia artificial de Microsoft, convirtiéndose en uno de sus principales clientes corporativos. Esto ocurre a pesar de que Meta desarrolla sus propios modelos Llama (una familia de modelos de IA generativa de código abierto), lo que sugiere que necesita capacidad adicional de computación en la nube (alquiler de servidores y GPUs externos) para sus proyectos de IA.

Meta, la empresa propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, está invirtiendo cientos de millones de dólares en los servicios de inteligencia artificial de Microsoft, según informó Bloomberg. Esta cifra convierte a Meta en uno de los principales clientes corporativos de la división de IA de la empresa de Redmond.
El gasto resulta llamativo porque Meta desarrolla y publica sus propios modelos de lenguaje bajo la marca Llama (una serie de modelos de IA generativa de código abierto diseñados para generar y entender texto). Sin embargo, al parecer la compañía necesita recursos adicionales de computación en la nube (el alquiler de potencia de procesamiento en servidores externos, especialmente GPUs — chips especializados en cálculos de IA — para entrenar o ejecutar modelos) que Microsoft proporciona a través de Azure, su plataforma de servicios en internet.
No está claro para qué proyectos concretos utiliza Meta estos servicios. La empresa podría estar usando la infraestructura de Microsoft para experimentar con modelos internos que no publica, para acelerar el entrenamiento de nuevas versiones de Llama o para ejecutar aplicaciones de IA integradas en sus redes sociales que requieren más capacidad de procesamiento de la que tiene disponible en sus propios centros de datos.
Esta dependencia parcial de un competidor indirecto (Microsoft invierte miles de millones en OpenAI, desarrolladora de ChatGPT, que compite con productos de Meta en el espacio de la IA conversacional) ilustra la enorme demanda de potencia de cálculo que está generando la carrera por la inteligencia artificial. Incluso empresas tecnológicas con recursos multimillonarios como Meta necesitan alquilar infraestructura externa para mantener el ritmo de desarrollo.


