Los nuevos Pixel 11 Pro brillan en asistencia por voz, pero pierden fuelle en los juegos
Google lanza sus nuevos móviles de gama alta con un sistema de dictado mejorado gracias a IA, aunque el rendimiento gráfico decepciona y el LED trasero resulta un accesorio poco práctico.
Google presentó los Pixel 11 Pro y 11 Pro XL con un sistema de dictado por voz mejorado gracias a modelos de IA (sistemas entrenados para reconocer lenguaje) que funciona sin conexión. Sin embargo, su rendimiento en videojuegos queda por debajo de competidores como Samsung o Apple, y el LED trasero resulta poco práctico en el uso diario.

Google acaba de presentar los Pixel 11 Pro y 11 Pro XL, sus nuevos teléfonos de gama alta que apuestan fuerte por la inteligencia artificial, según informó Wired en Español. La gran novedad es un sistema de dictado por voz radicalmente mejorado que permite escribir mensajes, correos y notas con una precisión notable, incluso capturando pausas, signos de puntuación y cambios de tono de forma natural. La función aprovecha modelos de IA (sistemas entrenados para reconocer patrones del lenguaje) que se ejecutan directamente en el teléfono, sin enviar tu voz a la nube.
Sin embargo, los nuevos Pixel muestran debilidades en terrenos donde otros fabricantes llevan años compitiendo. El rendimiento en videojuegos deja que desear: títulos exigentes gráficamente se ralentizan o reducen su calidad visual de forma automática, algo especialmente notorio si se compara con dispositivos de Samsung o Apple en el mismo rango de precio. El chip Tensor G5 (el procesador diseñado por Google para estos móviles) parece optimizado para tareas de IA, pero no para mover gráficos en 3D de forma fluida.
Otro elemento cuestionable es el LED trasero, una franja luminosa en la parte posterior del teléfono que se ilumina con notificaciones o al usar el asistente de voz. En la práctica, resulta visible solo cuando el móvil está boca abajo sobre una mesa, una situación poco frecuente para la mayoría de usuarios. Funciona como un detalle estético, pero aporta poco valor real al día a día.
A pesar de estos tropiezos, Google continúa consolidando su apuesta por la IA integrada en dispositivos personales. La escritura por voz de los Pixel 11 Pro marca un avance tangible en cómo interactuamos con nuestros teléfonos, aunque los compradores más interesados en gaming o multimedia probablemente encuentren mejores opciones en la competencia. El dilema es claro: software brillante en un hardware que no termina de convencer en todos los frentes.


