El Niño 2024 podría ser el más intenso de la historia: qué significa para el clima global
Este fenómeno climático natural, que está alcanzando niveles récord, puede desencadenar sequías, inundaciones y pérdidas económicas millonarias en todos los continentes.
El Niño es un calentamiento natural del océano Pacífico ecuatorial que altera el clima mundial cada pocos años. El episodio actual podría ser el más intenso jamás registrado, provocando sequías en unas regiones e inundaciones en otras, con pérdidas económicas que superan los cien mil millones de dólares.

Existe una alta probabilidad de que el episodio de El Niño de este año sea uno de los más intensos jamás registrados, según informó Wired en Español. Este fenómeno climático, que ocurre de forma natural cada dos a siete años, consiste en un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial (la franja del océano que rodea la línea del ecuador). Cuando esto sucede, altera los patrones de vientos y precipitaciones en todo el planeta, provocando sequías extremas en unas regiones e inundaciones devastadoras en otras.
Lo que hace especialmente preocupante al episodio actual es su intensidad. Los modelos climáticos (herramientas informáticas que simulan el comportamiento de la atmósfera y los océanos) sugieren que las temperaturas del Pacífico podrían superar los umbrales históricos, lo que amplificaría sus efectos en cadena. En América Latina, por ejemplo, El Niño suele traer lluvias torrenciales a la costa de Perú y Ecuador, mientras provoca sequías severas en el norte de Brasil y Centroamérica. En Asia, puede debilitar los monzones (las lluvias estacionales de las que dependen millones de personas para la agricultura) y agravar la escasez de agua en India y el sudeste asiático.
Los impactos económicos también son enormes. Las sequías afectan la producción de alimentos básicos como el trigo, el maíz y el café, lo que eleva los precios globales. Las inundaciones destruyen infraestructuras y desplazan a comunidades enteras. Según estimaciones de organismos internacionales, un episodio de El Niño intenso puede generar pérdidas que superan los cien mil millones de dólares a escala mundial, sumando daños directos y costes indirectos como la pérdida de cosechas o el aumento de enfermedades transmitidas por el agua.
Aunque El Niño es un fenómeno natural que la humanidad ha experimentado durante milenios, los científicos advierten que el cambio climático causado por la actividad humana está amplificando sus efectos. Las temperaturas globales ya están más altas que en cualquier momento de la historia reciente, lo que significa que cada episodio de El Niño parte de una base más cálida. Esto aumenta la probabilidad de que se rompan récords de temperatura y de que los eventos extremos sean más frecuentes y severos. En resumen, este El Niño no solo es diferente por su intensidad, sino porque ocurre en un planeta que ya está bajo estrés climático.


