DeepSeek rechaza las jornadas maratonianas y triunfa dejando que sus empleados trabajen a su ritmo
Mientras Silicon Valley copia la cultura laboral 996 de China, la startup de IA más exitosa del momento asegura que su equipo no hace horas extra, no tiene objetivos mensuales ni supervisión tradicional.
DeepSeek, startup china valorada en 60.000 millones de dólares, asegura que sus investigadores no hacen horas extra, no tienen objetivos mensuales ni supervisión tradicional. La mitad de su jornada es libre. Su CEO rechaza la cultura 996 (trabajar de 9:00 a 21:00, seis días por semana) común en tecnología y apuesta por enfoque sin presión.

DeepSeek se ha convertido en una de las historias de éxito más rápidas de la inteligencia artificial. En solo tres años, según informó Fortune, la empresa china alcanzó una valoración de unos 60.000 millones de dólares y su aplicación sumó 173 millones de descargas desde su lanzamiento en enero de 2025. Lo curioso es cómo dice haber llegado hasta ahí: sin la extrema cultura laboral que define al sector tecnológico tanto en China como, cada vez más, en Silicon Valley.
Liang Wenfeng, CEO de DeepSeek, contó en una reunión interna con empleados que sus investigadores no hacen horas extra, no tienen objetivos mensuales y no están supervisados de forma tradicional. "Nadie los gestiona. Sin KPI" (indicadores clave de rendimiento, las métricas que se usan en empresas para medir el desempeño de cada trabajador), afirmó. La mitad de la jornada laboral está dedicada a tareas asignadas formalmente; el resto del tiempo es libre para que cada empleado lo use como quiera.
El contraste es llamativo. El sector tecnológico en China está definido por la cultura 996: trabajar de 9:00 a 21:00, seis días a la semana. Aunque el Tribunal Supremo del país declaró ese horario ilegal en 2021, nunca desapareció del todo. Ahora se ha adoptado como señal de ambición incluso en Silicon Valley, donde inversores como Harry Stebbings afirman que "siete días a la semana es la velocidad requerida para ganar" y startups de IA han llegado a incluir cláusulas 996 directamente en contratos de trabajo, según The Next Web.
Wenfeng resume su filosofía en dos ideas: primero, que la presión intensa es contraproducente para la investigación ("si presionas demasiado, no puedes investigar"); segundo, que en DeepSeek se hacen muy pocas cosas a la vez para mantener el enfoque absoluto. Según el CEO, la empresa no tiene una organización tradicional, sino que "nos mueve una visión" que "ni siquiera está escrita". Es un modelo que depende de la confianza más que de los procesos.
Bloomberg calcula que el patrimonio neto de Wenfeng ronda los 36.000-38.000 millones de dólares, lo que posiblemente lo convierte en el desarrollador de modelos de IA más rico del mundo, por delante de figuras como Dario Amodei de Anthropic o Greg Brockman, expresidente de OpenAI. Que un fundador de su talla rechace públicamente la obsesión por las jornadas interminables dice mucho, aunque queda por ver si DeepSeek mantiene esta estructura conforme crezca. Por ahora, es difícil rebatir sus resultados.


