Amazon triplica su pedido de chips de Nvidia por el aumento de la demanda de IA
La compañía comprará dos millones de GPU adicionales en los próximos dos años para sus centros de datos, ampliando su asociación con Nvidia más allá de la simple compra de hardware.
Amazon comprará dos millones de chips GPU (procesadores que aceleran cálculos de inteligencia artificial) adicionales de Nvidia durante los próximos dos años, triplicando su pedido inicial. La decisión responde al aumento de demanda de sus servicios de computación en la nube para IA y amplía la colaboración técnica entre ambas empresas.

Amazon ha decidido ampliar drásticamente su infraestructura de inteligencia artificial con la compra de dos millones de chips GPU (unidades de procesamiento gráfico, los componentes que aceleran los cálculos complejos necesarios para entrenar y ejecutar modelos de IA) de Nvidia, según informó TechCrunch. El pedido, que se entregará a lo largo de los próximos dos años, triplica el compromiso inicial de la compañía con el fabricante de semiconductores.
La decisión responde a lo que Amazon describe como una «demanda creciente» de sus servicios de computación en la nube orientados a inteligencia artificial. AWS (Amazon Web Services, la división de computación en la nube de Amazon) alquila capacidad de cálculo a empresas que necesitan entrenar modelos de IA o ejecutar aplicaciones basadas en aprendizaje automático, y la escasez global de chips especializados ha convertido el acceso a GPUs en un cuello de botella para muchas organizaciones.
Más allá del volumen de chips, la ampliación del acuerdo incluye una colaboración técnica más estrecha entre ambas compañías. Amazon tendrá acceso anticipado a nuevas arquitecturas de GPU de Nvidia y trabajará junto al fabricante en optimizaciones específicas para sus centros de datos, lo que podría traducirse en mejor rendimiento energético y mayor eficiencia en el entrenamiento de modelos grandes.
El movimiento sitúa a Amazon en una posición más competitiva frente a Microsoft y Google, que también han realizado inversiones multimillonarias en infraestructura de IA durante el último año. Aunque Amazon diseña sus propios chips (los Trainium y Inferentia, procesadores desarrollados internamente para cargas de trabajo de inteligencia artificial), sigue dependiendo de Nvidia para las aplicaciones más exigentes, especialmente el entrenamiento de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLMs, sistemas de IA capaces de generar y comprender texto, como ChatGPT).
La expansión refleja también la apuesta de Amazon por convertirse en el proveedor principal de infraestructura para la nueva generación de aplicaciones de IA, desde asistentes conversacionales hasta sistemas de análisis de datos en tiempo real. Con este pedido, la compañía asegura suministro de hardware crítico en un mercado donde la demanda supera ampliamente la oferta disponible.


