Un tribunal anula la prohibición de Trump a Anthropic y la deja volver a trabajar con el Pentágono
Una jueza federal consideró ilegal e infundada la decisión de la administración Trump de incluir a la empresa creadora de Claude en una lista negra de contratistas por motivos de seguridad nacional.
Un tribunal federal anuló la prohibición impuesta por la administración Trump que impedía a Anthropic, creadora del asistente de inteligencia artificial Claude, trabajar con el Pentágono. La jueza declaró la medida ilegal e infundada al considerar que no existían pruebas suficientes para catalogar a la empresa como un riesgo de seguridad nacional.

Una jueza federal de Estados Unidos ha anulado la decisión de la administración Trump de prohibir que Anthropic (la empresa responsable de Claude, un modelo de inteligencia artificial conversacional que compite con ChatGPT) trabajara con el Departamento de Defensa. La magistrada calificó la medida como «ilegal e infundada», según informó Wired en Español.
La controversia comenzó cuando el gobierno de Trump incluyó a Anthropic en una lista de empresas consideradas un riesgo para la cadena de suministro en materia de seguridad nacional. Esta designación impedía a la compañía acceder a contratos con el Pentágono y otras agencias federales de defensa, un veto que la empresa recurrió ante los tribunales argumentando que carecía de base legal.
En su fallo, la jueza concluyó que la administración no aportó pruebas suficientes para justificar la inclusión de Anthropic en esa lista. La decisión permite a la empresa retomar colaboraciones con el sector militar estadounidense, un mercado estratégico donde otras compañías de IA como OpenAI y Google ya mantienen contratos activos para desarrollar herramientas de análisis de datos, ciberseguridad o automatización de tareas logísticas.
Anthropic, fundada en 2021 por exempleados de OpenAI, se ha posicionado como una de las principales alternativas en el desarrollo de modelos de lenguaje de gran tamaño (LLMs, sistemas de inteligencia artificial capaces de entender y generar texto de forma similar a los humanos). La compañía ha enfatizado públicamente su enfoque en la seguridad y el alineamiento de la IA con valores humanos, lo que contrasta con la acusación de representar un riesgo para la seguridad nacional.
El caso ilustra las tensiones entre la política tecnológica de Estados Unidos y el sector privado de inteligencia artificial. Mientras el gobierno busca controlar qué empresas acceden a proyectos sensibles, las compañías tecnológicas argumentan que restricciones sin fundamento técnico pueden frenar la innovación y beneficiar a competidores extranjeros. Con esta sentencia, Anthropic recupera la capacidad de competir por contratos federales en igualdad de condiciones.


