Un estudio con mil estudiantes revela cómo ChatGPT mejora el pensamiento crítico en clase
Una investigación con más de mil alumnos universitarios demuestra que usar ChatGPT junto con formación en pensamiento crítico mejora las notas y hace que los trabajos sean más originales.
Un estudio aleatorizado con más de mil estudiantes universitarios demostró que usar ChatGPT (un chatbot de inteligencia artificial capaz de generar y resumir textos) junto con formación en pensamiento crítico mejora las calificaciones y aumenta la originalidad de los trabajos, superando tanto a quienes usaron la herramienta sin preparación como a quienes no la usaron.

OpenAI ha publicado los resultados de un estudio aleatorizado realizado con más de mil estudiantes universitarios para medir el impacto real de ChatGPT en el aula. La investigación, según informó la propia compañía, se centró en comprobar si usar el chatbot (un programa que conversa con el usuario y puede responder preguntas, redactar textos o resumir documentos) combinado con formación en pensamiento crítico mejoraba el rendimiento académico en tareas del mundo real.
Los estudiantes fueron divididos en grupos: algunos usaron ChatGPT sin más instrucciones, otros recibieron antes formación específica en cómo plantear preguntas críticas y evaluar las respuestas del modelo, y un grupo de control trabajó sin acceso a la herramienta. Todos realizaron la misma tarea: un trabajo universitario real, evaluado después por profesores que desconocían a qué grupo pertenecía cada alumno.
Los resultados mostraron que el grupo que combinó ChatGPT con formación en pensamiento crítico obtuvo las mejores calificaciones, por encima tanto de quienes usaron la herramienta sin preparación previa como de quienes no la usaron en absoluto. Además, los trabajos de este grupo fueron evaluados como más originales y mejor fundamentados, lo que contradice la idea de que usar IA (inteligencia artificial, sistemas informáticos capaces de realizar tareas que normalmente requieren inteligencia humana, como razonar o generar texto) convierte automáticamente a los estudiantes en copistas pasivos.
El estudio también midió la calidad de las respuestas de ChatGPT cuando los estudiantes habían sido entrenados para hacer preguntas más precisas y reflexivas. En esos casos, el chatbot generaba respuestas más ricas, con mayor variedad de perspectivas y mejor contexto, lo que sugiere que la forma en que se usa la herramienta importa tanto como la herramienta misma.
OpenAI presentó estos datos en un momento en que universidades de todo el mundo debaten cómo integrar (o prohibir) los modelos de lenguaje en el aula. La investigación sugiere que el problema no es la tecnología en sí, sino la falta de formación sobre cómo usarla de forma crítica: enseñar a los estudiantes a verificar información, comparar fuentes y reformular sus propias ideas a partir de lo que obtienen del chatbot parece ser clave para que la IA sea útil en lugar de perjudicial.


