Thomson Reuters invierte 40 millones en su propio modelo de IA en lugar de alquilar uno a OpenAI o Anthropic
La agencia de noticias y datos legales prefiere construir su propio sistema de inteligencia artificial basado en tecnología china antes que depender de los modelos comerciales de las grandes tecnológicas estadounidenses.
Thomson Reuters esta construyendo Thomson, su propio modelo de lenguaje (un tipo de IA que entiende y genera texto) basado en Qwen de Alibaba, invirtiendo 40 millones de dolares en dos años. La empresa prefiere controlar su propia tecnologia y datos especializados en lugar de alquilar modelos genericos de OpenAI o Anthropic.

Thomson Reuters, la multinacional canadiense de información legal y financiera, ha decidido invertir unos 40 millones de dólares en desarrollar su propio modelo de lenguaje (un tipo de inteligencia artificial capaz de entender y generar texto) en lugar de contratar los servicios de empresas como OpenAI o Anthropic. El proyecto, que llevará dos años, se basa en Qwen (un modelo de código abierto desarrollado por la tecnológica china Alibaba) y ha sido bautizado simplemente como "Thomson".
Según informó The Decoder, la compañía ha personalizado este modelo para que funcione especialmente bien cuando se conecta a sus propias bases de datos, como Westlaw (una plataforma de investigación jurídica con millones de documentos legales). Los resultados de las pruebas técnicas, conocidas como benchmarks (una serie de tests estándar que miden el rendimiento de un modelo de IA), muestran un rendimiento destacado únicamente cuando Thomson puede aprovechar esos contenidos propios.
Joel Hron, director de tecnología de Thomson Reuters, defiende la estrategia con un argumento que va más allá de la potencia bruta: lo que realmente importa no es tener el modelo más inteligente del mercado, sino poseer el tipo de inteligencia que tu negocio necesita. En otras palabras, controlar los datos con los que se entrena la IA y cómo se usa esa información resulta más valioso que alquilar un sistema genérico, por muy avanzado que sea.
La decisión refleja una tendencia creciente entre empresas con grandes volúmenes de información especializada: preferir la inversión inicial en infraestructura propia antes que la dependencia de proveedores externos. Para Thomson Reuters, que gestiona contenidos legales, fiscales y de noticias muy sensibles, mantener el control sobre cómo se procesan esos datos y quién tiene acceso a ellos representa una ventaja estratégica que justifica el desembolso de 40 millones de dólares.


