Preply combina inteligencia artificial con profesores humanos para personalizar las clases de idiomas
La plataforma de clases online ha integrado modelos de OpenAI para generar resúmenes automáticos de cada lección y crear ejercicios personalizados según el progreso de cada alumno.
Preply ha integrado modelos de OpenAI para generar resúmenes automáticos tras cada clase de idiomas y crear ejercicios personalizados según los errores y avances de cada alumno. La IA analiza la conversación entre profesor y estudiante para identificar vocabulario nuevo, estructuras gramaticales practicadas y puntos débiles, sin que el profesor tenga que escribir nada manualmente.

Preply (una plataforma online que conecta estudiantes de idiomas con profesores particulares en videollamada) ha lanzado una nueva función que usa modelos de OpenAI para generar resúmenes automáticos tras cada clase. Según informó OpenAI, el sistema analiza la conversación entre alumno y profesor para identificar qué palabras nuevas se han usado, qué estructuras gramaticales se han practicado y qué errores ha cometido el estudiante, todo sin que el profesor tenga que escribir nada manualmente.
La herramienta también crea ejercicios personalizados para que el alumno repase entre clase y clase. Por ejemplo, si alguien está aprendiendo inglés y ha tenido problemas con los verbos irregulares durante la lección, el sistema genera automáticamente frases de práctica centradas en ese punto concreto. La idea es que cada alumno trabaje exactamente lo que necesita, no ejercicios genéricos de libro de texto.
Preply lleva años funcionando como marketplace (un sitio donde compradores y vendedores se encuentran) de clases de idiomas, pero hasta ahora el seguimiento del progreso dependía casi por completo de las notas que cada profesor decidiera tomar. Con esta integración de inteligencia artificial, la plataforma genera una especie de historial automático del aprendizaje de cada estudiante, que tanto el alumno como el profesor pueden consultar para ver la evolución semana a semana.
La compañía usa la API de OpenAI (la interfaz que permite a otras empresas integrar modelos como GPT en sus propios productos) para procesar las transcripciones de las clases. No se especifica qué modelo concreto utilizan, pero el enfoque es claro: la IA no sustituye al profesor humano, sino que automatiza tareas administrativas que antes consumían tiempo de clase o simplemente no se hacían por falta de recursos.
Este tipo de integraciones refleja una tendencia más amplia en el sector educativo, donde las empresas buscan combinar la flexibilidad de un profesor real con la escalabilidad y personalización que permite la inteligencia artificial. Para Preply, que compite con aplicaciones como Duolingo o Babbel, el valor diferencial sigue siendo el contacto humano, pero ahora con un sistema de seguimiento más sofisticado que antes solo estaba al alcance de academias presenciales de alto coste.


