OpenAI lleva ChatGPT a más de cien mil profesores de EE.UU.
La compañía expande su programa educativo a 55 distritos escolares estadounidenses con herramientas de inteligencia artificial adaptadas, formación y soporte técnico para docentes
OpenAI está expandiendo ChatGPT for Teachers, su programa educativo, a 55 distritos escolares de Estados Unidos. La iniciativa lleva herramientas de inteligencia artificial adaptadas con medidas de seguridad reforzadas, formación práctica y soporte técnico a más de cien mil docentes y personal administrativo, ampliando el proyecto piloto inicial.

OpenAI anunció la expansión de ChatGPT for Teachers (ChatGPT para Profesores), su programa educativo diseñado específicamente para docentes, que ahora llegará a 55 sistemas escolares de Estados Unidos. Según informó la compañía, la iniciativa alcanzará a más de cien mil educadores y personal de administración escolar, multiplicando así el alcance del proyecto piloto inicial.
El programa ofrece una versión adaptada de ChatGPT (el asistente conversacional de inteligencia artificial de OpenAI) con medidas de seguridad reforzadas para entornos educativos, junto con formación práctica sobre cómo integrar estas herramientas en el día a día de las aulas. A diferencia de la versión pública, esta edición incluye controles adicionales de privacidad y un soporte técnico específico para instituciones educativas.
La expansión llega en un momento en que los distritos escolares estadounidenses buscan formas de aprovechar la inteligencia artificial generativa (sistemas que pueden crear texto, imágenes o código a partir de instrucciones en lenguaje natural) sin comprometer la seguridad de los datos de menores ni la integridad académica. OpenAI no ha detallado el coste del programa ni si será gratuito para todas las escuelas participantes.
El debate sobre el uso de IA en educación sigue dividido: mientras algunos educadores ven en ChatGPT una herramienta para personalizar la enseñanza o ahorrar tiempo en tareas administrativas, otros advierten sobre riesgos como la dependencia tecnológica, el plagio facilitado por estas plataformas o la posible ampliación de la brecha digital entre distritos con más y menos recursos. La estrategia de OpenAI pasa por formar directamente a los docentes, apostando por que el conocimiento práctico mitigue los temores.


