OpenAI detecta campañas de desinformación chinas que usan IA para influir en el debate tecnológico de EE.UU.
Un informe de la compañía revela que grupos vinculados al gobierno de China están utilizando herramientas de inteligencia artificial para difundir narrativas falsas sobre ChatGPT, aranceles y centros de datos en territorio estadounidense.
OpenAI identificó campañas coordinadas por grupos vinculados al gobierno chino que usan modelos de inteligencia artificial para generar y difundir contenido falso sobre ChatGPT, centros de datos y aranceles en Estados Unidos. Estas operaciones buscan influir en debates tecnológicos estratégicos mediante cuentas falsas en redes sociales que amplifican narrativas favorables a intereses del gobierno de la República Popular China.

OpenAI publicó un informe donde detalla cómo grupos vinculados al gobierno chino están usando modelos de inteligencia artificial para influir en debates públicos sobre tecnología en Estados Unidos. Según la compañía, estas operaciones difunden narrativas falsas sobre ChatGPT (el chatbot de OpenAI que responde preguntas en lenguaje natural), fabrican controversias en torno a centros de datos (las instalaciones donde se entrenan y ejecutan modelos de IA) y manipulan conversaciones sobre aranceles comerciales.
Las campañas identificadas combinan contenido generado por IA con cuentas falsas en redes sociales para amplificar mensajes que favorecen los intereses del gobierno de la República Popular China. OpenAI señala que los textos producidos por estos sistemas intentan parecer opiniones espontáneas de usuarios reales, pero siguen patrones detectables que revelan su origen automatizado.
El informe destaca que estas operaciones no se limitan a temas políticos tradicionales, sino que apuntan específicamente a debates técnicos y regulatorios que podrían afectar la competitividad de empresas estadounidenses frente a compañías chinas en el sector de la inteligencia artificial. Entre las tácticas documentadas figuran la difusión de afirmaciones falsas sobre supuestas filtraciones de datos de ChatGPT y la exageración de impactos ambientales de infraestructuras tecnológicas.
OpenAI afirma haber bloqueado las cuentas detectadas y compartido información con autoridades estadounidenses. La empresa reconoce, sin embargo, que identificar y frenar estas campañas es cada vez más difícil a medida que los modelos de lenguaje (sistemas de IA capaces de generar texto convincente) se vuelven más accesibles y sofisticados, lo que permite crear contenido de desinformación a gran escala con menor esfuerzo humano.


