Google lanza Perch, un modelo de IA que escucha el canto de especies en peligro de extinción
DeepMind presenta un sistema de inteligencia artificial capaz de identificar automáticamente aves, insectos y otros animales en grabaciones de campo, acelerando el trabajo de conservacionistas que antes tardaban meses en analizar el audio manualmente.
Google DeepMind presento Perch, un modelo de inteligencia artificial que identifica especies animales analizando sus sonidos en grabaciones de campo. La herramienta reduce de meses a horas el analisis de audio que realizan conservacionistas, y ya se usa para rastrear aves en peligro en Hawai y monitorizar la salud de arrecifes de coral.

Google DeepMind ha presentado Perch, un modelo de inteligencia artificial diseñado para reconocer especies animales a partir de sus sonidos, según anunció la compañía en su blog oficial. La herramienta promete revolucionar el trabajo de los biólogos de la conservación, que tradicionalmente han tenido que escuchar miles de horas de grabaciones de campo una por una para identificar especies en peligro.
El sistema se ha entrenado con millones de muestras de audio de animales de todo el mundo y es capaz de detectar patrones sonoros que los humanos podrían pasar por alto. Perch (un modelo de IA entrenado específicamente para analizar sonidos de animales en su hábitat natural) funciona de forma similar a los sistemas de reconocimiento de voz, pero aplicado a cantos de aves, chirridos de insectos o incluso los chasquidos que emiten los arrecifes de coral sanos.
Entre los proyectos piloto destaca su uso en Hawái, donde ayuda a rastrear las últimas poblaciones de mieleros hawaianos (un grupo de aves endémicas de las islas, muchas de ellas al borde de la extinción). Los conservacionistas colocan micrófonos en el bosque que graban durante días o semanas; antes, analizar ese material podía llevar meses de trabajo manual. Con Perch, el proceso se reduce a horas: el modelo identifica automáticamente qué especies aparecen en cada grabación y en qué momento exacto.
La herramienta también se está probando para monitorizar la salud de arrecifes de coral. Los corales sanos generan una sinfonía de chasquidos, chirridos y gorjeos producidos por peces, crustáceos y otros organismos; cuando un arrecife se degrada, esos sonidos disminuyen drásticamente. Perch puede analizar grabaciones submarinas y detectar cambios en la biodiversidad acústica mucho antes de que sean visibles a simple vista.
Google ha diseñado Perch para que funcione incluso en entornos remotos sin conexión a internet, ejecutándose en equipos portátiles que los investigadores pueden llevar al campo. La compañía no ha especificado si planea liberar el modelo como código abierto (es decir, disponible para que cualquiera lo descargue, modifique y use sin restricciones), pero sí ha confirmado que está colaborando con organizaciones de conservación en varios continentes para adaptarlo a especies locales.
El uso de IA en bioacústica (la ciencia que estudia los sonidos producidos por seres vivos) no es completamente nuevo, pero Perch destaca por su capacidad de generalización: puede reconocer especies para las que tiene pocos ejemplos de entrenamiento, una limitación habitual en animales raros o en peligro crítico. Según DeepMind, esto abre la puerta a sistemas de alerta temprana que avisen automáticamente cuando una especie vulnerable reaparece en un área protegida o, por el contrario, cuando deja de escucharse.


