«El mundo parece estar preparado»: entrevista con el responsable de producto de OpenAI
Thibault Sottiaux, director de producto de OpenAI, habla sobre la evolución de sus asistentes inteligentes, los desafíos de diseñar interfaces para agentes de IA y su relación de trabajo con Greg Brockman
Thibault Sottiaux, director de producto de OpenAI (la empresa creadora de ChatGPT), explica que la compañía está preparando sus herramientas para una nueva era de agentes de IA (programas capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma). Defiende que diseñar interfaces intuitivas para estos agentes, que actúan de forma proactiva, es uno de los mayores desafíos actuales.

Thibault Sottiaux lleva más de dos años liderando el equipo de producto en OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT (el chatbot de inteligencia artificial más popular del mundo). En una entrevista con TechCrunch, Sottiaux explica cómo la compañía está preparando sus herramientas para una nueva generación de agentes de IA (programas capaces de realizar tareas complejas de forma autónoma, como reservar vuelos o gestionar correos, sin intervención humana constante). «El mundo parece estar preparado para este cambio», afirma, refiriéndose a que usuarios y empresas empiezan a confiar en que la IA tome decisiones por ellos.
Sottiaux reporta directamente a Greg Brockman, cofundador y presidente de OpenAI, quien regresó a la empresa hace unos meses tras un breve período sabático. Según explica, su equipo se centra en traducir los avances técnicos de los modelos de lenguaje (LLM, sistemas de IA entrenados para entender y generar texto) en productos que la gente realmente quiera usar. Eso incluye decisiones sobre la interfaz de ChatGPT, cómo presentar respuestas cuando el modelo no está seguro de algo, y cómo equilibrar potencia y facilidad de uso para que cualquiera pueda aprovechar la herramienta sin formación técnica.
Uno de los grandes retos, según Sottiaux, es diseñar la experiencia de usuario (UX, la forma en que una persona interactúa con un programa) para agentes que actúan de forma proactiva. «No puedes tratarlos como un buscador tradicional donde escribes y esperas una respuesta», explica. Los agentes necesitan permisos claros, formas de mostrar su razonamiento y mecanismos para que el usuario pueda intervenir o corregir el rumbo si algo va mal. OpenAI está experimentando con interfaces donde el agente muestra sus pasos intermedios, para que quien lo usa entienda qué está haciendo en cada momento.
La entrevista también aborda la presión competitiva que enfrenta OpenAI. Empresas como Google (con su asistente Gemini) y Anthropic (creadora de Claude, otro chatbot avanzado) están lanzando sus propios agentes y modelos. Sottiaux reconoce que la competencia es intensa, pero defiende que OpenAI tiene ventaja por haber construido una base de usuarios masiva y por su estrecha colaboración entre equipos de investigación y producto. «Nuestro objetivo no es solo hacer el mejor modelo, sino hacer el mejor producto que integre ese modelo», resume.
Según informó TechCrunch, Sottiaux también comentó que OpenAI está explorando cómo hacer que sus herramientas sean más accesibles para pequeñas empresas y desarrolladores independientes, no solo para grandes corporaciones. La compañía quiere que cualquier persona con una idea pueda construir un agente personalizado sin necesidad de contratar un equipo de ingenieros. Para ello, están simplificando las API (interfaces de programación, que permiten a otros programas conectarse con los modelos de OpenAI) y reduciendo costes de uso, aunque Sottiaux no dio cifras concretas ni plazos.


